Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl campo de batalla más peligroso no es de tierra y sangre—es el laberinto de una mente bajo asedio.
La sala de curación olía a salvia y sangre de lobo, una combinación que Seraphine había aprendido a asociar con rituales que desafiaban las leyes naturales. Kieran yacía en el centro del círculo trazado con ceniza de montaña y polvo de hueso ancestral, su pecho subiendo y bajando con respiraciones irregulares. Los curanderos







