El silencio que siguió al anuncio de Vex era del tipo que precede a las tormentas. Zara Nightwhisper permanecía inmóvil en el centro del salón del consejo, sus manos apretadas en puños a los costados mientras su pecho subía y bajaba con respiraciones controladas. Había pasado veintiocho años esperando ese título. Veintiocho años preparándose para ser la Luna perfecta que la Manada del Crepúsculo merecía.
Y ahora Seraphine.
Esta refugiada desfigurada con cicatrices plateadas marcando su rostro co