Mundo ficciónIniciar sesiónCuando el futuro te visita dos veces, la primera es advertencia—la segunda es sentencia.
Seraphine la reconoció antes de que la mujer cruzara el umbral. No por los rasgos, aunque eran los suyos propios reflejados en un espejo que mostraba años que aún no habían transcurrido. La reconoció por algo más profundo, más visceral: la forma en que cargaba el dolor, como si hubiera aprendido a respirar con él dentro del pecho.







