Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlgunos embarazos son bendición—este era incógnita envuelta en poder primordial y miedo.
El silencio en la enfermería se extendió como hielo sobre agua quieta. Seraphine miraba fijamente a Isla, cuyas manos aún descansaban sobre su abdomen con la calidez residual de magia diagnóstica. Las palabras flotaban entre ellas, pronunciadas pero no procesadas, como si el significado necesitara tiempo para solidificarse en algo comprensible.







