El cielo en el norte se asemejaba a un inmenso mar de plata y azul, donde los rayos solares se escurrían suavemente por las montañas cubiertas de nieve. El aire, puro y helado, portaba el olor del invierno que jamás se esfumaba por completo, mientras la bruma de la mañana se elevaba entre los pinos. Raiden iba a la cabeza, montado en el caballo que le dieron los guerreros. Los doce guerreros del Norte, tras él, se movían en formación, con sus capas agitando al compás del viento. Aria Blackw