El aire del norte, cargado con ese aroma inconfundible que combina pino, viento helado y recuerdos, se esparcía por los campos cubiertos de escarcha mientras el amanecer iba tomando forma.
Después de haber cruzado la frontera, el grupo avanzaba más lentamente, no porque estuviera cansado, sino debido a lo que le esperaba adelante. Raiden prestaba atención a cada ruido entre los árboles; su mirada se deslizaba por el bosque con la tranquilidad de alguien que sabe cuáles son los peligros que se