C83: DEBERÍAS ESTAR MUERTA.
En ese momento, África no reconocía a Sigrid como tal. Para ella, no era una mujer que hubiera regresado de la muerte, ni alguien del pasado que creyó haber eliminado. En su mente, Sigrid no era más que esa misma loba, la misma mujer a la que había sorprendido junto a Asherad en el estudio. La identificaba únicamente por el velo que cubría su rostro.
La rabia la consumía. Parecía echar humo. El rostro se le había encendido de un rojo intenso, los ojos brillaban con una ira desbordada y cada res