C82: AHORA TAMBIÉN QUIERES QUITARME A MI HIJO.
Un par de días más tarde, África salió de su habitación y avanzó por el pasillo en dirección a la alcoba de Damián, el cuarto de su hijo. Era plenamente consciente de que no debía acercarse a él sin contar antes con la autorización de Asherad. Sin embargo, la inquietud no dejaba de crecerle por dentro.
Aquella distancia la perturbaba. Aunque carecía de la paciencia necesaria para atender al bebé y tampoco sentía un afecto genuino que la llevara a comportarse como una madre dedicada, y aunque la