C114: ME ROGARÁS QUE TE MATE.
A pesar de sus intentos por mostrarse fuerte, Sigrid no pudo contener las lágrimas. Su llanto brotó inevitablemente debido a la humillación, impotencia y la tristeza por los regalos del Alfa destruidos.
En ese momento, Asherad la cargó entre sus brazos con firmeza. Se detuvo en medio de la estancia, donde todos los presentes lo observaban: guardias, criadas y deltas, que no habían intervenido mientras ocurrían los hechos.
—Escúchenme bien. No toleraré faltas de respeto ni maltrato hacia mi ama