—Que se vaya.
Aryanna dijo la frase sin mirar el teléfono.
La cocina se quedó quieta.
Inés sostenía el aparato con el mensaje de Robles abierto. Teresa estaba junto a la mesa, con una mano apoyada en el respaldo de una silla. Emilia no soltaba a Aryanna. Céline, por una vez, no tenía un comentario preparado.
Silvain quería salir del país durante los sesenta días de no contacto.
Francia.
Documentos Beaumont.
Propiedades de origen.
Distancia real.
Una parte de Aryanna quiso reír.
Qué elegante sona