Mundo ficciónIniciar sesiónLos documentos no estaban donde los había visto la primera vez.
Aryanna tardó diez minutos en aceptarlo. Había revisado el cajón inferior del escritorio auxiliar de la biblioteca dos veces, con la misma meticulosidad con que Silvain revisaba todo lo que tocaba, y los extractos no estaban. Tampoco en la carpeta de correspondencia que Laurent archivaba con precisión casi monacal. Tampoco entre los libros de contabilidad que descansaban en el estante m&a







