Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer en Mónaco llegó con esa claridad implacable que convertía los secretos de la noche en evidencia forense. Aryanna abrió los ojos lentamente, el peso de la consciencia regresando como una marea que arrastraba consigo fragmentos de recuerdos que hubiera preferido mantener hundidos en la oscuridad.
La suite del Hotel de Paris era un mausoleo de lujo. Las cortinas de seda permanecían cerradas, pero la luz del Mediterráneo se filtraba por







