Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche había caído sobre la mansión Beaumont con esa pesadez que precedía a las sentencias. Aryanna caminaba por el pasillo del segundo piso con el corazón latiéndole en la garganta, cada paso una cuenta regresiva hacia algo que sabía sería irreversible. Laurent la había convocado hacía veinte minutos con ese tono neutral que usaba para las órdenes de Silvain, las palabras precisas como bisturí: "El se&ntild







