Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz de los candelabros de cristal se reflejaba en las copas de champagne como pequeñas constelaciones líquidas. Aryanna sostenía una de ellas con dedos que había aprendido a mantener firmes, su sonrisa perfectamente calibrada mientras escuchaba a la esposa del director de un banco hablar sobre su último viaje a Biarritz. El vestido de Chanel que Silvain había elegido esa tarde se ajustaba a su cuerpo como una segunda piel de seda color marfil, el e







