Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio de la noche me despertó. Paradójico, lo sé. Pero después de días en este encierro, mi cuerpo había aprendido a distinguir entre los diferentes tipos de silencio. El de la tarde, pesado y expectante. El del amanecer, frágil como cristal. Y el de la madrugada, ese vacío absoluto que parece tragarse hasta el más mínimo sonido.
Excepto esta noche.
Me incorporé en la cama, con el corazón a







