El regreso a mi manada fue silencioso, pero mi mente era un torbellino de preguntas. Las palabras de la madre de Eirik no dejaban de resonar en mi cabeza: "Tu madre estaría orgullosa de ti." ¿Cómo la conocía? ¿Qué relación existió entre ellas? ¿Había más secretos ocultos?
Eirik me había prometido que respondería a mis preguntas. Tenía tantas preguntas que necesitaba ordenar en mi cabeza.
Y para empezar a aclarar mis pensamientos, averiguaria qué sabía mi padre