Mundo ficciónIniciar sesiónEl Umbral de la Redención
El alba despunta con un resplandor tímido tras los robles, pintando de dorado las espesas copas que circundan la aldea. Los murmullos se disipan y el silencio se extiende, suave y solemne, como un abrazo ancestral. Ante la Torre del Final, Aldan —ahora el Lobo Renacido— se yergue junto a Liria, cuyos ojos brillan con la esperanza y el orgullo de saber que, incluso en la forma más salvaje, late un corazón fraterno.Eirik y yo avanzamos, ho






