El silencio entre ellos se volvió insoportablemente pesado.
La música de la gala seguía sonando a lo lejos. Las risas elegantes, las copas chocando, las conversaciones diplomáticas… todo continuaba dentro del Palacio de los Cipreses como si el mundo siguiera intacto.
Pero para Esmeralda no.
Porque algo acababa de quebrarse.
No completamente.
Todavía no.
Pero sí lo suficiente para que el miedo comenzara a entrar.
“Desde antes de aquella cafetería.”
Las palabras seguían golpeando dentro de su cab