Mundo ficciónIniciar sesiónEl cambio no se anuncia.
Se percibe. Y esa mañana, cuando Esmeralda cruzó el vestíbulo, ya no era vista como una intrusa… sino como una variable activa. Eso incomodaba. Y mucho. Las miradas no eran de duda. Eran de cálculo. Algunos evitaban sostenerle la mirada. Otros la observaban demasiado. Pero ninguno la ignoraba. Eso era nuevo. Eso era poder. Esmeralda no se detuvo. Cam






