~MILA~
Sentía que mi cuerpo temblaba de excitación cuando los tres llegamos a nuestra habitación después del banquete de bodas. Estaba más que ansiosa por tenerlos a ambos enterrados muy dentro de mí.
Apenas la puerta se cerró detrás de nosotros, me puse de puntillas y ataqué a Nicolo presionando mi cuerpo contra el suyo y devorando su boca. Sus dedos recorrieron mi cabello mientras correspondía a mis besos desesperados.
Carajo. Sus besos eran tan hambrientos y necesitados como los míos q