Y EL RESULTADO ES...
~MAKSIM~
Durante algunos segundos todos alrededor de la mesa permanecieron en silencio y hasta impacientes, especialmente Alessia que hasta dejó de comer como si su estómago se hubiera vuelto un nudo apretado ante la incertidumbre.
Yo por mí no pude dejar de sonreír, emocionado. Mi pecho se sentía hinchado, como si lo hubieran llenado con helio y de un segundo a otro estuviera a punto de flotar.
La doctora apareció pocos segundos después con una carpeta de cuero entre las manos.
—Hola, buen