Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera señal fue el silencio.
No el silencio natural de la noche cayendo sobre Elaria, sino algo más profundo, más antinatural. Los pájaros dejaron de cantar. Los insectos cesaron su zumbido. Incluso el viento pareció contener el aliento, como si el mundo mismo se preparara para algo terrible.
Aria lo sintió primero en el cristal bajo su piel. Un pulso errático, desincronizado, como un corazón que olvida cómo lat







