Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera grieta apareció en el cielo del amanecer como una herida abierta en la carne del mundo.
Aria la sintió antes de verla. El cristal bajo su piel pulsó con un dolor agudo, casi eléctrico, que la hizo jadear y llevarse una mano al pecho. A su alrededor, los supervivientes del ataque de Viktor apenas comenzaban a reagruparse entre los escombros del palacio, pero ella ya estaba corriendo hacia las escaleras que conducían a la torre más alta.
—¡Aria! —La voz de Cassian reson







