Mundo ficciónIniciar sesiónLa cámara del núcleo había cambiado. No de forma visible, no en su estructura física de cristal y piedra ancestral, sino en algo más fundamental. El aire mismo parecía respirar con un ritmo que no era del todo humano, un pulso que resonaba en frecuencias que hacían sangrar los oídos si uno escuchaba demasiado atento.
Aria permanecía frente al cristal masivo, observando las formas que flotaban en su interior. Kael y Selene y







