La primera señal fue un nombre.
Camilo fue a visitar a Margaret a la mansión un miércoles por la tarde, dos semanas después del funeral de Thomas, para hablar sobre la transición de la empresa. Tenía una carpeta con documentos que necesitaban la firma de la presidenta honoraria y una lista de preguntas sobre proveedores que solo Margaret conocía porque Thomas le delegaba los detalles operativos que no le interesaban.
Margaret lo recibió en el estudio de Thomas, donde se había instalado desde el