Mundo ficciónIniciar sesiónCamilo estiró el brazo a las seis y cuarenta y cinco de la mañana buscando el cuerpo de Valentina y encontró sábanas frías.
No abrió los ojos de inmediato. El cerebro medio dormido le ofreció explicaciones razonables: está en el baño, bajó a la cocina, Dorotea la despertó temprano para darle el jugo de todos los días. Explicaciones normales para una mañana normal en una vida que has







