Mundo ficciónIniciar sesiónValentina no durmió.
Se quedó acostada al lado de Camilo cuando él subió del sofá a la una de la mañana, medio dormido, arrastrando los pies. Se metió en la cama, le pasó el brazo por la cintura como hacía cada noche y se pegó a su espalda con la respiración acompasada de un hombre que no tiene idea de lo que su esposa acaba de leer en su teléfono.
Valentina no se movió. No l







