– Encuentros en la puerta del colegio
Rubén maniobró el vehículo con suavidad hasta detenerse en una de las plazas laterales del estacionamiento del colegio. El motor se apagó, dejando que el silencio volviera a llenar el habitáculo. Cristina tomó su bolso, pero antes de bajar, miró a Rubén, quien la observaba con una mezcla de admiración y paciencia.
—¿Puedes quedarte aquí? —preguntó ella, señalando con la mirada hacia la salida de los niños—. No quiero causar un revuelo innecesario dentro; to