– El secreto del jardín
El silencio en la imponente mansión Colmenares era siempre un silencio de poder y orden, pero aquella noche, vibraba con una electricidad silenciosa, el remanente de la furia de Enzo. Rubén Colmenares se había quedado solo en su habitación durante casi una hora después del ultimátum de su padre. Había empacado lo necesario: documentos esenciales, efectivo, un par de trajes y la foto arrugada de su hija, Aysel. No había prisa en sus movimientos, sino una calma escalofrian