El impacto sacudió la habitación.
No por la fuerza...
Sino por la precisión.
Elena no solo recibió el ataque.
Lo anticipó.
Lo contrarrestó antes de que se completara.
Solo eso...
Eso era nuevo.
Pero lo que vino después...
Eso lo cambió todo.
La figura se detuvo.
Solo por una fracción de segundo.
¿Y eso?
Eso nunca había sucedido antes.
«Lo has cruzado», dijeron.
Un matiz de algo en su voz ahora.
No era control.
No era certeza.
Algo más.
Reconocimiento.
Elena no respondió.
Porque ella también lo