El silencio regresó.
Pero esta vez…
No estaba vacío.
Estaba… completo.
El sistema ya no se agitaba.
Se movía.
Suave.
Fluido.
Vivo.
No controlado.
No caótico.
Equilibrado.
Algo nuevo.
Algo… más allá del diseño.
Y en su centro…
No Elena.
Ya no.
No estaba por encima de él.
No estaba separada de él.
Estaba dentro de él.
En todas partes.
Y en ninguna.
Consciente.
Presente.
Pero ya no confinada.
Luca se quedó quieto.
Observando el sistema.
Intentando comprender…
Lo que veía.
Lo que sentía.
—Elena… —d