96. La sombra acechante del pasado
El teléfono en la mano de Daniel vibró, rompiendo la cálida atmósfera en el rincón de L'Élégance Café. El hombre leyó el breve mensaje de Kenzo con el ceño fruncido. Su rostro, que antes estaba relajado, se tensó de inmediato. Un frío glacial empezó a extenderse a su alrededor.
—¿Qué pasa, Daniel? —preguntó Bianca, preocupada al ver el drástico cambio de su marido. Se inclinó sobre la mesa—. ¿Qué ha descubierto Kenzo sobre Leon?
—Ese hombre rubio no es un simple cliente de París —respondió Dani