93. El aroma del café y el sabor de los celos
Los cálidos rayos de sol primaverales iluminaban las calles de Seattle. Una luz dorada se colaba por los grandes ventanales de L'Élégance Café. El local estaba abarrotado de clientes desde primera hora de la mañana. El aroma a granos de café recién tostados y a mantequilla derretida impregnaba el ambiente. Bianca estaba de pie, erguida, detrás del mostrador de mármol blanco. Atendía el pedido de una clienta con una amable sonrisa. Aquella vida normal se sentía como un lujo incalculable para ell