92. La destrucción del falso Dios
—Protocolo de autodestrucción activado —repitió la voz robótica sin emoción—. El reactor central explotará en dos minutos.
Bianca se quedó petrificada, mirando la pantalla del monitor que parpadeaba en un rojo brillante. Su corazón latía desbocado, golpeando contra su pecho. Había comenzado una nueva cuenta atrás. El Arquitecto, al parecer, les había tendido una última trampa mortal a todos.
—¡Daniel, tenemos que salir de aquí ahora mismo! —gritó Bianca, presa del pánico. Su voz resonó, rebotan