Capítulo 51. Cuando descubres que lo que amas… ya no está.
Ares salió del despacho casi sin sentir las piernas. Repitiéndose en su mente, las palabras de su madre.
“Le di 24 horas”. “Yo ensañada en contra de ella, creyéndola mentirosa".
Pero lo único que podía escuchar de verdad era su propia respiración, rápida, profunda, como si hubiera corrido kilómetros.
Subió las escaleras directo a la habitación.
—Lena… —susurró—. Amor, ¿dónde estás? ¿Necesitamos hablar?
Llegó al pasillo que conducía al dormitorio. Todo estaba en silencio.
Ese silencio pesado qu