Capítulo 18. La verdad duele más que los golpes.
—¿Un autor intelectual? —repitió, cada sílaba cargada de hielo.
—Sí. Según su declaración, alguien le pagó para estrellarse contra la casa… aunque solo querían que fuera un susto. Todo se le salió de las manos.
El mundo de Ares se redujo a un túnel oscuro. El ruido del hospital se desvaneció. Ya no era un accidente. Era un intento de asesinato. Alguien había atentado contra la vida de Harry. Alguien había querido que su hijo muriera bajo las ruedas de un coche.
—¿Quién? —La pregunta de Ares no