Capítulo 140. Ella huele a galleta.
Pasaron cinco minutos más. El reloj seguía marcando el ritmo de su ansiedad. Luego, escucharon pasos en la escalera. No eran pasos de niño corriendo. Eran pasos de adultos, pesados y pausados.
Ares y Lyanna se pusieron de pie de un salto en la cocina.
—Ya vienen —susurró Lyanna, apretando la mano de Ares.
Salieron al vestíbulo justo cuando la señora Grubert y el psicólogo, el señor Thompson, terminaban de bajar el último escalón.
Harry no estaba con ellos.
—¿Dónde está mi hijo? —preguntó Ares d