Capítulo 139. El dragón protector.
¡PUM!
Fue un golpe seco, pesado, como algo cayendo al suelo. Y luego, el sonido de cosas rodando.
Ares y Lyanna se separaron de golpe, mirando hacia el techo.
—¿Qué fue eso? —preguntó Eleanor desde la cocina, llevándose las manos a la boca—. ¡Sonó como una caída!
—¡Harry! —gritó Ares.
El autocontrol de Ares se rompió en mil pedazos. Ya no importaba la trabajadora social, ni el juicio, ni las apariencias. Su hijo podía haberse lastimado.
—¡Ares, espera! —intentó detenerlo Lyanna.
Pero esta vez,