Capítulo 118. Caminos separados.
El Mercedes blanco devoraba la carretera interestatal, pero justo cuando aparecieron los letreros verdes que indicaban la salida hacia el norte, hacia la zona boscosa de los acantilados donde se encontraba la cabaña, Greta hizo un movimiento brusco.
Giró el volante a la izquierda.
El coche derrapó ligeramente, cambiando de carril con violencia y tomando la salida oeste, hacia la zona de los viejos astilleros industriales, un cementerio de fábricas y contenedores oxidados que la ciudad había olv