Capítulo 11. Langosta con la mano.
La cena se convirtió rápidamente en un espectáculo de contrastes.
A un lado de la mesa, Silas Hawk desmontaba su langosta con la precisión de un cirujano forense. Usaba las pinzas y el tenedor largo con movimientos mínimos, extrayendo la carne limpia y depositándola en su plato sin salpicar ni una gota.
Al otro lado, Eris O'Neil estaba en una batalla campal contra el crustáceo. Y estaba ganando.
Rompía las patas con las manos haciendo un crac sonoro que hizo que el sommelier se estremeciera en