Una zorra en el restaurante.
De la nada la puerta de la habitación privada se abrió, Rafael Mendoza y su muy embarazada esposa entraron, ellos fueron a conocer a las gemelas.
— Buenas tardes a todos, ¿Cómo está todo? Veo que ya tienen aquí a las nenas, Emma y yo queremos conocerlas.
— Si, mira, ya nacieron y son hermosas, Emma, siéntate para que puedas cargar a Angélica, así se llama la nena que cargo yo. — Pidió Dimitrir.
Aunque por unos momentos todos se quedaron un poco impresionados de que Emma estuviera ahí,