Una venganza esperada.
La rabia en el apuesto rostro del ojiverde, apenas podía disimularla, a pesar de sus gustos exóticos y pasados de límite, quería a Angelic como esposa, ella representaba un status, que por supuesto Giorgiana no tenía.
— Lo engreído nunca se te va a quitar, ¿Cierto, Darkok? Tan presumido como de costumbre, sí, formaste una familia con... Angy, pero... ¿Qué no decías amar a Giorgiana? — El hombre señaló a la rubia. — Incluso le pediste el divorcio a Angelic, y la abandonaste embarazada de...