Un hermanito para Lucano.
La noticia había clavado al CEO en su sitio, no esperaba que Stella estuviese embarazada. En cualquier otro momento lo habría tomado con alegría, Pero en este momento su corazón estaba muy atribulado.
— Te entiendo, aunque tienes que tener claro que no eres una mala madre, lo que sucedió no estaba en tus manos impedirlo, pero de hoy en más me aseguraré de que podamos prevenir otra situación como esa.
— Doménico, ¿Por qué? ¿Por qué a nuestro hijo le tuvo que pasar esto? Me siento tan culpa