El diagnóstico de Stella.
Los abuelos salieron y disimuladamente se secaban unas lágrimas. Les había dolido mucho escuchar como su nieto estaba sufriendo.
— Papá, ¿Cómo está mi sobrino, papá? Aún no puedo creer que no preguntara por mi. — Dominic quería saber cómo se encontraba el pequeño demonio de su hermano.
— Quisiera decirte que está bien, pero... creo que va a necesitar más tiempo para sanar sus heridas... Esos tres niños lo afectaron mucho, piensa que es débil. Qué no pudo protegerse, ni su dinero, tuvimos