Un bebé esclavizando a poderosos hombres.
El CEO ruso no supo si ella alcanzó a escuchar su te amo. Angy se quedó dormida de nuevo, estaba con la anestesia encima todavía, ella debía descansar.
— Señor Darkok, es hora de salir, nosotros nos encargaremos de cuidar de su esposa. Está en buenas manos, no debe preocuparse.
En la sala de estar, Domenico ya había llegado, con él sus hermanos Alexander y Aleksey, venían a dar su apoyo al CEO Darkok.
— A ver ustedes, ayúdenme un momento con el bebé, no pesa demasiado pero si es muy d