Un atractivo hombre, una hermosa mujer.
Con movimientos elegantes el hombre se dió la vuelta, su mirada verde olivo era misteriosa y penetrante, se tomó unos momentos para responder.
— Buenos días Arquitecta Diamich, soy el CEO Sasha Salvatierra estoy aquí por qué quiero que sea usted quien diseñe el interior, y el exterior de mi compañía, pienso mudarme aquí y establecerme en Rusia. Y me han dicho que usted es la mejor en diseños y que tiene una creatividad asombrosa e impresionante.
— Me halaga señor Salvatierra, que piense