El resto de la cita fue agradable, de pronto Sergey cortaba un trozo de su fino corte de carne y se lo ponía en la boca a Emy, y ella hacia lo mismo con sus verduras. Era una versión algo parecida a la dama y el vagabundo, solo que aquí ambos provenían de familias billonarias y acomodadas.
— ¿Qué te apetece de postre? Se dice que aquí tienen chefs especializados en repostería francesa.
— Hmm, déjame ver, estoy leyendo la carta. ¡Este de aquí me apetece! — Emy señaló en la carta y lo nomb