En el amor no existen clases sociales.
La socialité por fin se marchó entre gritos de amenazas y furiosa. El heredero Darkok significaba para ella su boleto a la elite de la alta sociedad, y ahora lo estaba perdiendo.
— Siento que hayas presenciado esto, deje libre el acceso porque sabía que venías.
— ¿Creés que Marina tiene razón en estar furiosa? Tú y yo... Ustedes aún seguían juntos.
— Ese fue mi error, debí terminarla desde hace mucho tiempo, aunque no la veía como una novia, no debí haber dejado esa puerta abierta. Aho