Rafaela y Marina, hablan de frente.
En toda su vida el heredero Darkok no se había sentido tan ofendido, no solamente lo habían llamado imbécil, si no que lo estaban rechazando abiertamente.
— !No me llames imbécil, Rafaela, porque no lo soy! — Refutaba molesto el ojigris mientras apretaba más la cintura de Rafi hacia él, olvidarse de aquella tarde era simplemente imposible, esa mujercita pedía demasiado.
— Para mi sí, ahora sí me disculpas tengo que ir a atender a mis invitados, y por cierto, tu novia ya se levantó de su s