Lucanito tiene otra crisis.
En el hospital, Lucano, le daba una paliza a sus abuelos, no se había dormido ni cinco minutos.
Las abuelas habían ido al restaurante del exclusivo hospital a desayunar y ponerse al día, su nietecito ya las había bombardeado con preguntas, y habían terminado huyendo.
— Abuelo Lucano, ¿Quién es tu nieto favorito, yo, o el bebé que mamá tiene en la barriga? — El niño estaba recién medicado, en esos momentos estaba volando un poco.
— Todavía no conozco al bebé, no sé si me va a caer mejor