Las esposas regañan a sus esposos.
Los Darkok estaban molestos aún, preocupados y angustiados por la salud de Angela, la insistencia de Emiliano podía complicar las cosas.
— No creo que sea momento de que te pongas así de intenso Emiliano, deja que las cosas se calmen un poco, ¿Qué no ves que tú tío Dimitrir todavía está muy decepcionado de ti?
— Entiendo su postura, pero lo único que he hecho es amar a su hija, no debería crucificarme por eso, la he tratado bien, soy atento y considerado con ella.
— !Si, pero te la lleva